jueves, 7 de febrero de 2013

:: Aprende los secretos de la administración del tiempo y trabaja como los grandes empresarios::

Por fin iniciaste ese gran negocio que traías en mente, pero ahora no tienes tiempo ni para respirar. Descubre como conseguir lo que todo maestro de la administración del tiempo domina: trabajar de manera eficiente y concretar lo realmente importante.

El tiempo es sin duda alguna el recurso más valioso que tenemos. Es finito, escaso, avanza sin piedad y nos limita en múltiples aspectos de la vida. Una de las cosas más interesantes que he aprendido en el entorno empresarial es que los grandes empresarios son comúnmente excelentes administradores del tiempo. 

Los mejores líderes de este siglo entienden que la administración del tiempo no se refiere a exprimirle hasta el último minuto al día. Stephen Covey, una de las autoridades más reconocidas internacionalmente en cuanto a liderazgo se refiere, explica que la administración del tiempo no es la habilidad de exprimirle más horas al día. Tampoco es triplicarse a uno mismo para poder hacer mas cosas. De hecho, no tiene nada que ver con hacer mas cosas; se trata de concretar lo que es más importante.

A continuación te proporciono una serie de prácticas recomendadas por conocidos expertos administradores del tiempo. Puedo asegurarte que si las aplicas de manera regular, experimentarás un incremento notable en tu productividad.

Los 10 puntos más importantes para mejorar tus habilidades en la administración del tiempo


Define claramente los objetivos y selecciona lo más importante. Ser más efectivo con tu tiempo es totalmente irrelevante si no sabes en que invertirlo. En ocasiones, las personas gastamos mucha energía intentando ser más eficientes, sin saber a ciencia cierta que es lo que queremos conseguir. Recuerda que es primordial distinguir entre las cosas que realmente son importantes y las que no lo son. Una manera sencilla de realizar esto es determinar cuanto cuesta tu tiempo por hora, es decir, la cantidad que deseas ganar al mes divido entre las horas que trabajas (el estándar son 160: 8 horas al día, 5 días a la semana y 4 semanas por mes). Una vez determinado este valor sólo sigue la siguiente regla: no hagas nada que potencialmente te pague menos que tu valor por hora multiplicado por el tiempo que invertirás en la tarea. 

Analiza como gastas tu tiempo. Te sorprendería saber en cuantas cosas sin importancia gastamos el tiempo. Sin embargo, para conocer con exactitud cuales son estas cosas sin importancia, necesitamos primero hacerlas concientes, y esto se logra llevando un registro. Una manera de hacerlo es utilizar un reloj con una alarma que suene cada 30 minutos. Cada vez que suene el reloj, escribe brevemente las actividades que realizaste en la pasada media hora. Una vez que tengas los registros, examínalos. ¿Cómo se relacionan tus objetivos con las actividades en las que realmente inviertes el tiempo? ¿Estas realmente atendiendo cosas relevantes y prioritarias?

Lleva una lista de tareas pendientes. Esta es una de las cosas más simples y a la vez más poderosas de cualquier sistema de administración de tiempo: la lista de tareas. No importa si utilizas el dispositivo electrónico de moda o una hoja de papel estraza, pero lleva un registro. Lo que realmente hace la diferencia es el hábito de escribir tus tareas pendientes día tras día.

Asigna prioridad a tus tareas. Una vez terminada tu lista, determina cuales son los elementos más importantes y márcalos de alguna forma que resalten sobre todos los demás. Si la lista es muy grande, haz una nueva lista con los elementos prioritarios para el día o la semana. Volviendo a la práctica de determinar tu valor por hora, otorga más prioridad a las tareas que potencialmente te paguen más. 

Planea tu día desde el día anterior. Todos los expertos en administración del tiempo recomiendan planificar desde el día anterior las actividades del día siguiente. Toma los últimos 10 minutos de cada día para repasar tu lista de pendientes y determinar que es lo que tienes que concretar al siguiente día. Este simple ejercicio te permitirá comenzar cada jornada sabiendo exactamente que necesitas hacer y con cual tarea debes iniciar.

No dejes las cosas para después. Reza el viejo dicho popular: “No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy”. Aplazar para el final las cosas que no te gusta hacer es una de las peores estrategias que puedes utilizar, ya que lo único que lograrás es prolongar el estrés asociado a la tarea. ¡Haz lo que no te gusta hacer primero! De esta manera, el resto del día transcurrirá de manera más placentera. Si la tarea es muy grande, divídela en tareas más pequeñas hasta que te sea fácil dar el primer paso.

Delega en los demás. Una forma de hacer más en menos tiempo es asignando tareas a terceras personas. La clave para delegar consiste en asignar alguna actividad a alguien más si este puede hacerlas más rápido, más fácil o mejor que nosotros. En caso de que no tengas a alguien directamente a tu cargo, considera delegar las tareas en un tu pareja, un proveedor o inclusive en un cliente. Recuerda que como decía Maquiavelo: “el fin justifica los medios”. Eso sí, después de delegar no se te olvide agradecerle a los demás de la manera apropiada. Probablemente estas pensando que a la gente no le gusta recibir tareas de terceros. Sin embargo, diversos estudios muestran exactamente lo contrario: a las personas nos gusta que nos asignen tareas y especialmente si somos buenos haciéndolas; así que escoge a la persona más apropiada y delega la tarea.

Aprende a decir “NO”. Decir “no” puede ser una de las herramientas de administración de tiempo más poderosas que puedes llegar a dominar. Por supuesto, no se trata de evadir responsabilidades, sino de invertir nuestro tiempo en donde somos más productivos. Si la tarea en cuestión interfiere con los objetivos que tienes planteados, busca una manera sutil para negarte. Sugiere a otra persona que pueda hacer el trabajo con los mismos o mejores resultados y siempre de la manera más amable posible. 

De manera similar, una de las filosofías que mejor me ha funcionado en los negocios es la siguiente: solo acepta los proyectos en donde ambas partes ganen, tanto el cliente como tu empresa. Si el cliente no se va a beneficiar“substancialmente” al adquirir tu producto o servicio, e insisto, “substancialmente”… mal negocio. Por otro lado, si la remuneración que obtendrás por el proyecto no te permite obtener una utilidad razonable después de pagar los costos, mal negocio. Los mejores negocios que puedes hacer son siempre en donde ambas partes ganan. 

Concéntrate en la tarea actual. Concéntrate al cien por ciento en una y sólo una tarea a la vez. Cuando logramos concentrarnos al 100% por espacios de horas, tenemos periodos altamente productivos. Sin embargo, lograr esta concentración y entrar en esta zona de productividad cuesta mucho trabajo y cualquier interrupción es suficiente para salir de ella. Es por esto que debes tratar de eliminar todas las distracciones posibles: desconecta el teléfono o activa la contestadora, apaga el celular, cierra el correo electrónico o los programas para “chatear” y cierra tu puerta. 

No te olvides de la persona más importante. A veces, cuando tenemos grandes proyectos en puerta, tendemos a olvidarnos de los demás y lo que es peor, de nosotros mismos. Sin embargo, para ser altamente productivos requerimos de un adecuado balance entre cuerpo y mente. Realizar actividades que nos relajen, alimentarnos de manera adecuada y compartir tiempo con nuestros seres queridos, es lo que realmente nos permite adquirir un estado de armonía y rendir al máximo por periodos prolongados. No olvides recargar tus baterías, porque solo así obtendrás la energía que necesitas para concretar todos tus proyectos.

Fuente:http://www.ideasparapymes.com/contenidos/secretos-de-la-administracion-del-tiempo-habitos-efectivos.html

martes, 5 de febrero de 2013

:: Cinco claves infalibles para dejar de ser empleado y convertirse en empresario::

Es verdad que una vez que se tiene dinero, es relativamente fácil hacer más dinero. Pero cuando se nace sin dinero, ¿cómo le hacemos para generar ese capital inicial? ¿Cuál es el camino a seguir? El secreto podría estar a un clic de distancia.

Si algo podemos aprender de la historia, es que cuando una persona está determinada a triunfar, esta de una u otra forma lo logra. Es por ello que me gustaría considerar el caso de uno de los grandes capitanes de la industria del siglo XIX, historia que tiene vigencia aún en nuestros días.

Hijo de un tejedor, emigró junto con su familia a los Estados Unidos en 1848 a los 13 años de edad. Ese año tuvo su primer trabajo: se encargaba de cambiar los carretes de hilo en una fábrica de tejidos de algodón durante doce horas al día, seis días a la semana. El sábado cobraba $1.20 dólares más 80 centavos adicionales por mantener encendida una caldera. Cinco años después, consiguió un trabajó como telegrafista en la Pennsylvania Railroad Company por $4 dólares a la semana. Así comenzó este gran magnate de la industria, al igual que otros cientos de millones de personas. 

Sin">http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/0/01/Andrew_Carnegie_circa_1878_-_Project_Gutenberg_eText_17976.jpg/180px-Andrew_Carnegie_circa_1878_-_Project_Gutenberg_eText_17976.jpg">Sin embargo, cincuenta años después, era considerado la segunda persona más rica de la historia, con negocios en ferrocarriles, puentes, torres y perforación de pozos petroleros. Además, había fundando una de las empresas de acero más grandes y rentables de la época. El empresario: Andrew Carnegie; la empresa: Carnegie Steel Company, vendida en una fortuna en 1901. Su legado: millones de dólares dedicados a la filantropía y la educación a través de organizaciones como Carnegie Corporation New York, Fondo Carnegie para la paz internacional y la Universidad Carnegie Mellon. ¿Cómo pasó un inmigrante escocés, sin educación y sumido en la pobreza, a ser un magnate empresarial y el segundo hombre más rico de toda la historia? ¿En que residió su éxito?

El camino del éxito en los negocios - Andrew Carnegie

En sus últimos años, Andrew Carnegie intentó transmitir sus conocimientos y visión sobre la vida, hablando frecuentemente en público sobre los temas sociales relevantes de la época. En una universidad en Pittsburg y ante un grupo de jóvenes, Carnegie expuso cuál era la fórmula que lo había llevado al éxito empresarial. Es evidente que para todos aquellos que comenzamos sin ningún capital, nuestro primer acceso a una remuneración económica es emplearse en alguna empresa. Para Carnegie no fue diferente, ya que comenzó como empleado y llegó a la cima. A continuación enunciamos los más destacado de aquel discurso:

    1. Llama la atención de tus jefes

    Les voy a dar el secreto. En lugar de preguntarse, ¿qué es lo que debo hacer por la empresa?, debieran preguntarse, ¿qué es lo que puedo hacer por la empresa? Realizar las tareas asignadas a tiempo y hechas a conciencia está muy bien, pero el resultado en estos casos es que uno realiza las cosas tan bien que es preferible que uno las siga haciendo de manera permanente. Esta no es la forma de llegar a la cima. 

    Aquel que esté determinado en triunfar, deberá hacer algo más que realizar correctamente sus tareas. Deberá hacer algo excepcional, inclusive más allá del alcance de su puesto o departamento, algo que LLAME LA ATENCIONPor ejemplo, aquél que esté encargado del departamento de envíos, podría descubrir un error con la facturación, con la que no tiene nada que ver y que es error del departamento de contabilidad. Si se trabaja como mensajero, se podría obtener una promoción haciendo más allá de las instrucciones que fueron recibidas con tal de asegurar exitosamente sus entregas. No hay servicio ni sencillo ni complicado, en donde una persona con habilidad y disposición no tenga una oportunidad diaria de probar su valía, y lo que es igual de importante, mostrar su determinación de llegar a la cima.

    Algún día, realizando tus labores cotidianas, serás instruido hacer algo o decir algo que irá en contra de los intereses de tu empresa. Aquí está tu oportunidad. Ármate de valor y di que no estás de acuerdo. Habla fuerte y da tus razones. Pruébale a tus empleadores que mientras sus pensamientos estaban en otros asuntos, los tuyos han estado dedicados a encontrar la forma de mejorar la empresa; que mientras ellos te creían durmiendo o descansando en tu casa, tú estabas despierto ideando mecanismos para perfeccionar los procesos de la compañía, en pro de sus intereses. Tal vez estés bien o tal vez no, pero de cualquier forma, habrás alcanzado la primera regla del éxito: habrás llamado su atención.

    2. Rompe las reglas para salvar a los dueños

    En toda la historia, no ha habido nunca un gran personaje que no haya roto las reglas o las regulaciones de rutina en pos de hacer las cosas mejor. Si no tienes aspiraciones en la vida, sólo sigue las reglas al pie de la letra. De lo contrario, no dudes en romperlas siempre y cuando, estés seguro de que los intereses de la empresa se verán altamente beneficiados y estés dispuesto a asumir la responsabilidad total de tus acciones. Nunca podrás ser socio de la compañía hasta que conozcas y domines el negocio más profundamente de lo que los propios dueños podrían.

    3. Dale instrucciones a tu jefe cuanto antes

    Cuando la empresa esté en un profundo error, no pierdas la oportunidad de exponer al genio que llevas dentro y demostrarle lo equivocadas que están las cosas. Expón tus ideas. Demuestra que estas en lo correcto. Dile como hacer bien las cosas y logra resultados. No hay nada que le cause mejor impresión si es el tipo de jefe adecuado; de lo contrario, no es la persona con la que te conviene permanecer. 

    4. Actitud, determinación y cerebro

    Algunas personas se quejan de que sus fracasos son el resultado de circunstancias extraordinarias o que nunca han tenido una buena oportunidad. Esto no tiene sentido. No hay persona en este mundo que no haya tenido una buena oportunidad, inclusive una gran oportunidad. Si alguna vez has sido empleado, has estado en la mente de tu superior desde el día uno, y después de un tiempo, por méritos propios, posiblemente en la mente el dueño del negocio. No hay razón para no llegar a la cima.

    Tal vez te sientas desanimando cuando año tras año sigas trabajando como empleado. No hay duda de que es cada vez más difícil triunfar en los negocios, especialmente hoy en día que se requieren grandes montos de capital. Sin embargo, no hay país en el mundo en donde no se requiera talento, en donde no haya más espacio en la cima. La demanda de talento siempre ha sido superior a la oferta y siempre lo será, siempre habrá necesidad de cerebros. Cultiva el tuyo, porque con ello estarás en un mercado en donde nunca terminará la demanda, y entre más cerebro tengas que vender, mayor será el precio que podrás obtener. 

    5. Gasta menos de lo que ganas

    Hay un indicador inequívoco de aquel que será dueño de su destino y futuro millonario: sus ingresos siempre excederan a sus gastos. Comienza a ahorrar a temprana edad. No importa si ganas poco, de cualquier forma ahorra lo que puedas. Inviértelo en cualquier negocio que creas que pueda ser rentable, pero eso sí, nunca juegues con tu capital, nunca apuestes. Una oportunidad única de inversión se presentará por sí misma, y lo poco que hayas ahorrado, será la base para que se te otorgue un crédito mucho mayor. Los inversionistas confían en la persona que ahorra. Por cada cien que ahorres, MIDAS en busca de un socio, te prestará mil. Por cada mil, te prestará cincuenta mil. 

    No es capital lo que los inversionistas buscan, sino a la persona que demuestre que ha desarrollado los hábitos empresariales para crear capital y la disciplina para alinear sus hábitos con sus intenciones. Tomen nota de esta regla de oro: sus gastos deberán ser siempre menores a sus ingresos. Ahorra, espera tu oportunidad y aprovéchala.

Fuente:http://www.ideasparapymes.com/contenidos/formula-exito-negocios-estrategia-exito-empresarial.html

viernes, 1 de febrero de 2013

::Desarrolle su “tolerancia al rechazo” y haga que las ventas de su PYME despeguen::

Si al realizar una venta usted es de los que se desanima cuando un cliente le dice “no”, tenga cuidado: usted puede estar perdiendo hasta el 80% de sus ventas.

¿Recuerda usted la ansiedad que experimentamos al invitar a alguien a salir por primera vez? O qué tal cuando se está por entrar a una entrevista de trabajo y se encuentra sentado justo al lado de otras cinco personas que buscan el mismo puesto. Este tipo de ansiedad y el miedo que la acompaña es lo que se denomina “miedo al rechazo”, algo común en todos los seres humanos. Casi todos nosotros lo hemos experimentado en mayor o menor grado. Sin embargo, cuando usted es el hombre clave de una PYME, el miedo al rechazo puede resultar mortal para su negocio.

Los pretextos para no vender


Es común que por experimentar miedo al rechazo, inventemos toda clase de pretextos para no ofrecer nuestros productos. Fíjese que utilizo la frase “inventemos” porque estos pretextos sólo existen en nuestra cabeza y por lo regular los creamos de manera inconsciente. Entre los más comunes se encuentran:


  • "Es que no quiero presionar demasiado"
  • "Es que he andado muy ocupado"
  • "Es que no encuentro sus datos"
  • "Es que si quisieran el producto ya nos hubieran llamado"
  • "Es que no estoy seguro de que les pueda vender algo"
  • "Es que nadie tiene dinero en este momento"
  • "Es que creo que nuestro producto no es lo que necesitan"


La realidad es que tenemos miedo a que nos digan que "no" porque no sabemos lidiar con el rechazo.


El riesgo de no controlar el miedo al rechazo

El éxito de muchos pequeños negocios depende casi exclusivamente de la habilidad del dueño para comercializar los productos o servicios que se ofrecen. Por ello, si usted como dueño del negocio no tolera que le digan que no, su negocio corre el grave riesgo de irse a la quiebra por falta de ventas.

Brian Tracy ( www.briantracy.com ), uno de los más prestigiados entrenadores de fuerzas de ventas en el mundo, menciona frecuencia en sus seminarios: El 80% de las ventas a prospectos nuevos se realizan hasta la quinta llamada o visita que uno hace al cliente. Desafortunadamente, el vendedor promedio no pasa de la primera. ¿Se imagina la cantidad de ventas que pierde por no saber tolerar el rechazo? 


¿Y cómo desarrollo mi tolerancia al rechazo?

En primer lugar, tenemos que entender que cuando una persona nos dice “no”, en realidad está diciendo “no” a nuestra oferta y no a nuestra persona. Además, en la gran mayoría de los casos no es nuestra culpa que nos digan que no. La mayoría de las veces se debe a factores que no controlamos: el cliente no requiere el producto, no lo puede usar o simplemente no dispone del dinero para comprarlo; pero eso no significa que se mantenga así de por vida. En otra ocasión tal vez...


Debemos ser capaces de tolerar el rechazo porque a fin de cuentas las ventas son un juego de números. Si el 80% nos dice que no, no significa que ocho de cada diez nos dicen que no; significa que dos de cada diez nos dicen que sí, por lo que tenemos que ofrecer nuestro producto a 100 personas para que nos compren 20. Así de simple.

Uno de los grandes secretos para triunfar en las ventas es el siguiente: gran parte de los vendedores más exitosos han alcanzado un punto en el que no le temen más al rechazo. Si alguien les dice que no, no les duele, ni les deprime ni les impide continuar promocionando sus productos; simplemente siguen adelante, contactan a la siguiente persona en la lista.

He aquí algunas de las cosas que puede hacer para mejorar su tolerancia al rechazo:


  • Asista a seminarios o cursos de ventas profesionales. Estar más capacitado lo hará sentirse más seguro.
  • Lea todos los libros, artículos o revistas relacionados con el tema. Busque más información en Internet.
  • Esté consciente que cuando alguien le dice “no”, rechaza su oferta, no a usted. Puede ser que el día de mañana, con una oferta diferente y en una situación diferente, el prospecto cambie de parecer.
  • Entienda que muchos clientes rechazarán su oferta antes de hacer una venta. Piense que cada vez que alguien rechace su oferta, usted estará más cerca del cierre de la próxima venta.
  • Cuando tenga sentimientos negativos a consecuencia de un rechazo, trate de recordar los resultados positivos que ha tenido en el pasado. Utilice estas experiencias para reforzar su autoestima y seguridad personal.
  • Recuerde que en el caso de un nuevo prospecto, el 80% de las ventas se cierran en la quinta llamada o visita. No desista hasta que le digan que no al menos cinco veces.

Desarrolle su caparazón, tolere el rechazo, haga que sus ventas se disparen al máximo, amplíe su cartera de prospectos.


Fuente:http://www.ideasparapymes.com/contenidos/tolerancia-al-rechazo-exito-ventas.html

miércoles, 30 de enero de 2013

::Dominar el negocio: factor clave para el éxito de tu empresa::

Hoy más que nunca tus clientes desean sentirse en manos de un verdadero experto. Conoce los aspectos clave a cuidar, antes de que tu clientela se sienta defraudada y le compren a “la tienda de enfrente”.


Hemos dicho que las cuatro patas de la mesa son igualmente importantes para que un negocio tenga éxito, pero si alguna de ellas permite sobrevivir a la empresa en el largo plazo, es precisamente la del conocimiento técnico. Conozco negocios, que aunque las demás patas no anden bien, ésta les ha permitido sobrevivir (aunque desde luego no se trata de simplemente “sobrevivir”), ya que los clientes valoran mucho el estar en manos de un verdadero experto, y recibir un producto que cumpla o incluso exceda sus expectativas.

Cuando uno desea establecer un negocio y no se tiene aún definido de qué será, hay que tener mucho cuidado con consejos como éste:

“El primo de la cuñada de un compañero de la oficina de la esposa de mi hermano, me dijo que puso un negocio de xxxxxxx ¡y le va re bien!” En primer lugar, ¿qué significa “le va re bien”? Eso puede significar muchas cosas, sobre todo cuando no conocemos los detalles del caso.

Un caso para analizar

Hace años conocí un negocio que ilustra muy bien la importancia de poseer conocimiento técnico sobre un negocio. Un cliente al que asesoraba en ese entonces me recomendó con una amiga suya que había puesto hacía 6 meses una clínica de belleza. No le había ido bien, ya estaba por cerrarla, y estaba rematando entre sus conocidos los aparatos (por cierto bastante caros) que se utilizan en ese tipo de establecimientos. No cabe duda que cuando algo empieza mal, es difícil que termine bien.

El negocio estaba ubicado en una zona muy buena de clase media alta y alta, a menos de una cuadra de una avenida principal, con una importante plaza comercial a 2 cuadras y una sucursal bancaria en la esquina. El local no era muy amplio, pero contaba con instalaciones cómodas y bonitas. Utilizaban productos profesionales y el equipo era de primera. 

Lo había puesto un matrimonio joven. Ella, aunque hasta entonces había sido ama de casa, por años había sido clienta de diferentes clínicas de belleza y conocía de los servicios y productos que ahí se ofrecen. Él, estudió administración de empresas y trabajó varios años en el negocio de su familia, que consistía en la distribución de equipos de refrigeración industrial, con varias sucursales; había trabajado ahí hasta que tuvo un problema fuerte con su papá y decidió separarse; de hecho se jactaba él de, personalmente, haber abierto 2 de las 7 sucursales con mucho éxito (OJO EMPRENDEDORES: todo esto suena muy bien, pero éxitos pasados nunca garantizan éxitos futuros).

Cuando el esposo se separa del negocio familiar, la esposa le propone montar la clínica, ya que, a su juicio, no parece ser muy difícil. Deciden hacerlo así, buscaron un local apropiado, lo rentaron, lo acondicionaron, compraron los aparatos, el mobiliario, abrieron al público y, en menos de 6 meses, estaban cerrando. Cuando yo llegué era ya muy poco lo que se podía hacer, se habían agotado sus ahorros, prácticamente no tenían clientes y, lo principal, ya no tenían interés en continuar. 

¿Qué fue lo que falló? Lo atribuyo sobre todo a dos factores: 

  • El primero fue la falta de conocimiento técnico, el “know-how” del negocio; los clientes se percataron de que la “cosmetóloga” no sabía de cosmetología más que la capacitación básica que le dieron cuando compró los aparatos. 
  • El segundo fue la soberbia y arrogancia del esposo al desestimar esa falta de conocimiento técnico, y querer “administrar” una clínica de belleza igual que una tienda de equipo de refrigeración industrial; al pensar que hacer tratamientos de belleza era lo mismo que vender refrigeradores y rebanadoras de jamón para tiendas de abarrotes. 

Cuando visité el negocio, el esposo seguía con su mismo argumento: “no necesito aprender nada de administración, si yo soy administrador y he abierto varias sucursales con mucho éxito”. Bueno, de esas sucursales le damos el beneficio de la duda, pero los resultados de su clínica hablan por sí mismos. Siempre es posible aprender algo de los demás, la humildad es un prerrequisito para obtener conocimiento y experiencia. Un proverbio judío dice: “no te acerques a una cabra por delante, a un caballo por detrás, ni a un necio por ningún lado.”

Repito, aunque en general éste es el aspecto más fuerte en un negocio, casos como éste son bastante comunes, en los cuales se ha hecho una gran inversión en instalaciones, en equipo o maquinaria, el dueño o administrador sabe (¡o cree saber!) de administración, y tiene un producto o servicio con un interesante potencial de demanda, pero el conocimiento técnico que posee del negocio es casi nulo. 

Ahora bien, no es pecado el no saber, y muchos empresarios han tenido éxito iniciándose en un negocio sobre el cual tenían poca experiencia y conocimiento, pero tome en cuenta que tuvieron que pagar el “derecho de piso” y aprender de los errores.

Aspectos que abarcan el conocimiento técnico

Los aspectos que comprenden el conocimiento técnico de un negocio son muy variados y pueden cambiar radicalmente de importancia entre un giro y otro, pero por lo regular podríamos resumirlos en la siguiente lista:

  • Dominar las características de los productos o servicios que se ofrecen, y el cómo producirlos, promocionarlos, venderlos, entregarlos y cobrarlos.
  • Ser (¡y proyectar la imagen de!) experto frente a los clientes.
  • Aspectos como las estacionalidades de los productos o servicios en cuanto a su fabricación, venta y entrega.
  • Conocer y dominar la atención que esperan recibir los clientes.
  • Los gustos y hábitos de consumo de los clientes: presentaciones, fechas y horarios de compra, formas de pago más aceptadas, etcétera.
  • Quiénes son los proveedores, en qué condiciones, cantidades y tiempo nos pueden surtir.
  • La garantía que se ofrece y la posibilidad de cumplirla.
  • En general aquellos puntos clave que cada giro de negocio en particular tiene, y que deben cuidarse. 


Para resumir, el conocimiento técnico en un negocio abarca no sólo el resultado, sino el proceso que observan los clientes para llegar a dicho resultado; es lo que hace sentir al cliente estar en manos de un verdadero experto; y sin embargo no es algo estático, ni algo que se adquiere una sola vez y ya; es algo que va cambiando, transformándose, en especial con los avances tecnológicos, los cambios en los hábitos y preferencias de los consumidores, y con las innovaciones que hace la competencia.

Qué hacer para mejorar el conocimiento técnico de su negocio


  1. Contratar o asociarse con alguien experimentado. De esta forma podrá mejorar en el corto plazo el conocimiento técnico, pero aun así no se confíe y procure aprender rápidamente, así no dependerá siempre de otros que sí dominen los secretos del negocio.
  2. Vincúlese con otros que sepan más que usted. Afíliese a alguna cámara empresarial donde haya negocios similares al suyo, asista a congresos y expos relevantes sobre su negocio.
  3. Si existen, asista a cursos de actualización y suscríbase a revistas especializadas. En muchos giros de negocio existen cursos y talleres de actualización, en donde no sólo le enseñan a uno la “teoría”, sino que también hay la oportunidad de escuchar las experiencias de otros empresarios del mismo giro. De igual modo mediante revistas especializadas podemos enterarnos de avances tecnológicos, de nuevas tendencias, de productos y servicios especializados. Solo recuerde que más no significa necesariamente mejor; no necesita suscribirse a todos, sea selectivo y elija sólo los cursos y publicaciones que le parezcan relevantes.
  4. Escuche y aprenda de sus proveedores. Es muy importante escuchar las opiniones de personas externas a nuestra empresa o negocio, en especial de los proveedores. Hay que recordar que ellos tienen trato con una buena cantidad de negocios como el nuestro, y eso les da experiencia acumulada. Pero cuidado, no crea “ciegamente” a todo lo que le dicen, sino evalúelo; recuerde que detrás de un tip o consejo de ellos quizás haya el interés de que usted les compre algo (todos somos humanos, ¿o no?). Es triste decirlo, pero he visto dueños de negocio ser sorprendidos por vendedores faltos de ética que, con tal de vender, les dicen que con una capacitación “al vapor” de un día sobre el uso de un producto o un equipo es suficiente, y que lo demás se aprende sobre la marcha, cuando no es así. En general la mayoría de los proveedores procuran conducirse de manera ética y confiable (porque les interesa que sigamos siendo sus clientes), pero desafortunadamente no todos. Por eso tome la información que le den con reservas.
  5. Escuche y aprenda de los clientes. El cliente nunca miente, pero el negocio por lo regular no escucha. Si sus clientes no regresan, pregúnteles por qué. Si sus clientes están a gusto, pregúnteles por qué. Trate de averiguar qué les agrada y que no, y eso alimentará su conocimiento técnico del negocio.
  6. Observe lo que está haciendo su competencia. No confunda esto con “espionaje industrial”, sólo fíjese que hacen sus competidores, tanto lo bueno como lo malo, y se sorprenderá de lo que puede aprender.

Reitero que no es pecado el no saber, pero si tiene sus consecuencias, ya que en la actualidad los clientes tienen multitud de opciones, están mejor informados y por ello son cada vez más exigentes, y si usted es de los que cree que “echando a perder se aprende”, tal vez sus clientes no estén tan dispuestos a padecer ese proceso, y antes de que usted se dé cuenta, ya se habrán ido con la competencia y se dedicarán a publicitar negativamente su negocio; ¡así que mucho cuidado con esto!

Fuente:http://www.ideasparapymes.com/contenidos/dominio-del-negocio-pyme-factor-clave-del-exito.html

lunes, 28 de enero de 2013

::7 tips estratégicos para hacerle frente a la sombra de la recesión::

¿Desaceleración económica, recesión, crisis?... Es difícil predecir con certeza el futuro, pero lo que es un hecho es que aún en tiempos de crisis a muchos empresarios les va muy bien. La fórmula para seguir haciendo buenos negocios puede estar a un clic de distancia.

Me gustaría comenzar por aclarar que México no está en recesión y mucho menos en crisis. Se habla de desaceleración económica en los Estados Unidos y del posible impacto que esta podría causar en nuestro país. Aún y cuando soy optimista al respecto, nadie puede negar los datos duros: el dólar se ha devaluado más del 30% en comparación con el euro o el dólar canadiense aunado a las expectativas de crecimiento en México para el 2008, las cuales no son muy buenas. Sin embargo, lo peor que podemos hacer como empresarios es resignarnos. Tal vez sea el momento indicado pensar diferente y cambiar de estrategia.

Es normal que en momentos inestabilidad económica, muchas organizaciones no tengan los resultados esperados. Sin embargo, aún en situaciones adversas, siempre hay empresarios que encuentran la fórmula del éxito y que ven oportunidades de negocio donde nadie más las ve. ¿Cuál es la clave de estos empresarios? Podría reducirse a dos factores: su visión a mediano y largo plazo y sus estrategias de negocio.

¿Nos preocupamos o nos ocupamos?

Cualquier adversidad viene acompañada con oportunidades y una desaceleración económica no es la excepción. A continuación le presento siete acciones estratégicas que le pueden ayudar a mitigar los riesgos de la crisis y que puede aplicar en beneficio de su negocio.
  1. Acepte tarjetas de débito y crédito.Existen actualmente más de 50 millones de tarjetas en el país y está comprobado que algunos negocios incrementan sus ventas hasta en un 30% por el simple hecho de aceptarlas. ¿Qué espera para aceptar tarjetas? Olvídese de la comisión que cobra el banco: usted esta perdiendo más dinero por no aceptar tarjetas que por la comisión. Además, con muchos bancos existen las promociones de “Meses sin intereses” con lo que brindará financiamiento indirecto a sus clientes y les dará una razón más para comprar en su establecimiento. Definitivamente es una excelente opción para mejorar el flujo y darle un buen empujón a sus ventas.
  2. Siga innovando. Dicen por ahí que “de la necesidad nacen las mejores ideas”, y las dificultades económicas no son la excepción. Conteste las siguientes preguntas: ¿qué otro bien o servicio puedo brindar a mis clientes actuales? ¿Cómo puedo servir mejor al mercado que tengo acceso? 

    Google es un claro ejemplo de innovación constante. Comenzó inicialmente como un motor de búsqueda, pero ahora tiene GMail (servicios de correo electrónico), Google Calendar (agendas compartidas), Google Maps, Google Earth (mapas del mundo) y muchos otros productos. Google sigue siendo tan innovador que no ha tenido que enfrentar ningún adversario real.

    Estar innovando constantemente en los productos que ofrecemos nos permite diferenciarnos de la competencia, y en el mejor de los casos, no tener competencia alguna. Nada más agradable que no tener competidores, ¿no cree?
  3. Identifique nichos de mercado. Dentro del gran universo de consumidores, existen pequeños grupos con características distintas y necesidades específicas. Por ejemplo, veamos el caso de los autos: un segmento son los compradores de autos de lujo, los utilitarios y los económicos. Dentro de los segmentos hay subgrupos (denominados nichos), como los utilitarios deportivos y de trabajo ligero. Normalmente estas porciones de mercado están desatendidas por ser pequeñas, por lo que enfocarse en este nicho le permitirá posicionarse como el experto en el área. Busque nichos en donde no haya competencia y vuélvase el líder. Esto le dará un periodo de bonanza con el que sorteará la crisis.
  4. Invierta en publicidad. Cuando se avecina una crisis lo primero que hacen la mayoría de las empresas recortar su presupuesto publicitario. ¡Usted haga lo contrario! Solo tenga claro cuales son los productos que le reportan la mayor utilidad y promociónelos en los medios publicitarios más efectivos. Tendrá mejores espacios y posiblemente a mejor precio, con lo qué sus anuncios tendrán más impacto y en consecuencia ganará mayor participación de mercado. 

  5. Utilice Internet. En Internet hay un mundo de gente y lo digo de manera textual: en 2007 a nivel mundial se calcularon más de 1,200 millones de usuarios con acceso a este servicio. En México, se calculan más de 23 millones de usuarios lo que nos pone en lugar 12 del mundo. Tener una página Web bien desarrollada y con un enfoque comercial, le permitirá mostrar sus bienes y servicios a clientes potenciales en otras ciudades o en otros países.
  6. Ofrezca mayor valor a sus clientes. En momentos de austeridad, los competidores entran en posiciones defensivas haciendo recortes en todas las áreas posibles; lo que puede impactar directamente en la calidad y en la retención de personal talentoso. Esta situación puede brindarle la oportunidad de ganar nuevos clientes o contratar a personas valiosas. Hágale caso a José Narosky que dice: “Frente a las dificultades, algunos frenan su avance, pero otros redoblan su impulso".
  7. Busque oportunidades de negocio. Durante estas épocas es común que la gente se asuste y venda sus bienes por debajo de su valor. Si cuenta con los recursos y ve una buena oportunidad de negocio a mediano plazo, no la desaproveche. Recuerde que “no se gana cuando se vende, sino cuando se compra”. Eventualmente llegarán los periodos de bonanza y su inversión le rendirá frutos.

Así que ya lo sabe: ocúpese en lugar de preocuparse. A lo mejor es de los que le va muy bien. Nadie tiene la verdad absoluta.

Fuente:http://www.ideasparapymes.com/contenidos/pymes-estrategias-enfrentar-desaceleracion-crisis-recesion-economica.html

viernes, 25 de enero de 2013

::Perfeccione sus habilidades en la contratación de recursos humanos e incremente el potencial de su PYME::

Una empresa es sólo tan buena como su capacidad para seleccionar y retener personas con talento. ¿Está su empresa contratando a los mejores candidatos? Descúbralo con un clic.

Algunos jefes de empresa le restan importancia al proceso de reclutamiento y selección de personal y por lo general, tienden a improvisar las entrevistas, actividad en apariencia sencilla. Otros, delegan el proceso en manos de subalternos que no tienen la experiencia y preparación necesaria, generando contrataciones inadecuadas que no cumplen con el objetivo inicial: encontrar al candidato más apropiado para el puesto.

El proceso de selección debe hacerse con cuidado ya que de ello depende la contratación de un buen o de un mal elemento. No debemos perder de vista que los empleados influyen directamente en los resultados de la empresa, y que entre más talento humano sea capaz de reclutar, mayor será su probabilidad de éxito y viceversa. 

No existen fórmulas mágicas ni recetas de cocina que nos aseguren que siguiendo determinados pasos, vamos a contratar al mejor candidato posible. Además, es común que el candidato que está siendo entrevistado, muestre su mejor cara destacando sus fortalezas y encubriendo sus debilidades, lo que dificulta el proceso de contratación. Es por esto que resulta indispensable contar con “preguntas clave” y una estructura previamente definida que nos arroje la mayor cantidad de información posible en aras de tomar la mejor decisión.


Comience por elaborar un perfil del puesto, si es que aún no cuenta con uno.

Para determinar que características, conocimientos y habilidades con las que debe contar la nueva contratación, se requiere contar con el perfil del puesto. Este perfil debe contener información medible, objetiva y sin ambigüedades sobre los requisitos de escolaridad, experiencia, personalidad, etcétera, que sean necesarios para la posición en cuestión. 

En México esta prohibida la discriminación al igual que en muchos otros países. Es por esto importante elaborar los perfiles de puesto evitando la discriminación hacia las personas que se acercan a la empresa a buscar un empleo, sin descuidar los requerimientos propios del puesto.

No por el hecho de desarrollar un buen perfil del puesto, significa que vamos a encontrar candidatos apegados al 100% a los requerimientos planteados. Tendremos que utilizar nuestro criterio para contratar al candidato más 


El reclutamiento interno

El término Reclutamiento Interno, se refiere a buscar dentro de la empresa al candidato adecuado para ocupar la nueva vacante. Esto trae un valor agregado al contar con gente ya conoce las políticas y procedimientos de la compañía, y al mismo tiempo, los empleados perciben posibilidades de desarrollo profesional, lo que disminuye la rotación de personal.

Evite molestias y resentimientos de sus empleados. Cuando vaya a promover a alguien, ofrezca la misma oportunidad a todas las personas que se vean interesadas en ocupar el puesto, pero filtre la información a través de un procedimiento para seleccionar internamente a su personal. Siga los siguientes pasos:

  • Publique la vacante en donde todos los empleados puedan verla.
  • Incluya requisitos de conocimientos, habilidades, antigüedad en el puesto, antigüedad en la empresa, puntualidad, asistencia y otros que crea necesarios para que el proceso sea limpio.
  • Reciba las solicitudes de todos los empleados.
  • Haga una selección previa de las personas que cumplan con el perfil.
  • Programe exámenes de conocimientos.
  • Programe entrevistas con los candidatos que hayan aprobado los exámenes.
  • Decídase por el que a juicio suyo sea el mejor candidato.
  • Capacítelo en sus nuevas responsabilidades.



El reclutamiento externo y el proceso de entrevista

En caso de que no contemos con la persona adecuada para cubrir el puesto, será necesario recurrir al reclutamiento externo para atraer candidatos. Basados en el perfil del puesto, anunciamos la vacante y empezamos el proceso de “reclutamiento y selección de personal”.

La entrevista de selección tiene como objetivo específico, elegir a un candidato entre varios: aquel que sobresalga por sus características individuales, habilidades, experiencias y que satisfaga mejor los requerimientos del puesto a cubrir.

Al realizar preguntas previamente definidas a través de una “entrevista dirigida”, eliminaremos la posibilidad de olvidar algo de importancia y unificaremos, en cierto modo, las diferencias personales de los entrevistados, además de neutralizar sus aversiones y preferencias. La idea general consiste en acumular en unos cuantos minutos, suficientes indicios para poder determinar si una persona posee o no, los requisitos necesarios para trabajar en un determinado puesto.

Consejos para mejorar su proceso de entrevista

Previo a la entrevista:

  • De lectura a cada solicitud y apunte las preguntas específicas que desee realizar al candidato. Por ejemplo: “¿cuáles eran tus actividades específicas en determinada compañía?” o “¿Tienes algún área de especialidad dentro de la licenciatura?”
  • Busque un lugar adecuado para realizar la entrevista, de preferencia con buena iluminación, libre de ruido e interrupciones.
  • Una vez que ha recibido y clasificado cuidadosamente las solicitudes de empleo, inicie el contacto con los candidatos programando entrevistas en intervalos de 45 minutos a una hora.

Durante la entrevista:

  • Sea puntual. Salvo una emergencia, el ser impuntual hace ver mal al entrevistador y le resta seriedad al proceso. No hay cosa que ponga más nerviosos a los candidatos que el hecho de estar esperando después de la hora su entrevista. 
  • Evite los prejuicios. Intente conocer un poco más a la persona antes de juzgarla por su apariencia física o por cierta información contenida en el currículum.
  • No permita interrupciones. Evite contestar el teléfono o atender asuntos ajenos al proceso. Esto distraerá al candidato afectará el ritmo de la entrevista.
  • Intente “romper el hielo”. Comience hablando brevemente de la empresa y de los productos o servicios que esta proporciona, así como del puesto vacante.
  • Inicie con preguntas sencillas. Pregunte sobre los pasatiempos y deportes favoritos del candidato. Esto ayudará a que la persona se sienta en confianza y nos facilite la obtención de información.
  • Pregunte sobre sus trabajos anteriores. Pregunte sobre sus experiencias en trabajos previos y si es el primer trabajo del candidato, pregunte sobre sus estudios y como aplicaría lo aprendido en la escuela dentro de la compañía. Verifique la estabilidad en sus empleos anteriores, es decir, que haya permanecido al menos un año en los tres empleos anteriores. Si esto no es así, pregunte las causas.
  • Pregunte sobre sus planes a futuro. Por ejemplo: ¿cómo te vez en 3 años?, ¿en 5 años?, etc. Esto le dará información valiosa sobre las ambiciones que tiene el candidato.
  • Pregunte por su familia y amigos. Esto le ayudará a conocer un poco más del candidato fuera del ámbito laboral
  • Averigüe si tiene alguna pregunta que hacer. Esto le ayuda a reforzar los puntos que no hayan quedado claros en la entrevista, o bien, a conocer alguna inquietud del entrevistado.
  • Prepare su cierre. No deje ninguna pregunta previamente preparada sin contestar, y si alguna de las respuestas no le quedó clara, entonces vuelva a hacer la pregunta.
  • Cierre. Agradezca al candidato e indíquele que esta en un proceso de selección, en donde la decisión se tomará en base a los requerimientos del puesto.


Consejos Prácticos:

  • No dure más de 30 minutos haciendo la entrevista. Se puede tornar monótona y pesada para el entrevistado.
  • No haga preguntas irrelevantes. Preguntas que no den información importante, por ejemplo: “Dime 3 fortalezas y 3 debilidades”. Este tipo de pregunta siempre generará respuestas totalmente subjetivas y con información poco valiosa.
  • Permita que el candidato participe. Al motivar a que los candidatos a que hagan preguntas, se les brinda la oportunidad de enriquecer la entrevista y así el entrevistador obtiene la información que en algunas ocasiones no fue incluida dentro de la solicitud de empleo. Una manera de inducir al candidato a participar es formulando la siguiente pregunta: "¿Si usted fuera el elegido y empezara a trabajar mañana, que desearía saber de inmediato sobre el puesto?". Le sorprenderá las preguntas que los candidatos darán al respecto.
  • Tome nota durante la entrevista. El tomar nota es parte integral del proceso. Necesitamos hacerlo para posteriormente refrescar nuestra memoria, recordar alguna respuesta o dato interesante ó algún comentario que es importante destacar. Tomar nota durante la entrevista, facilita la síntesis de la entrevista.


Siempre puede recurrir a los profesionales

Cuando internamente no contamos con las habilidades para realizar las contrataciones de manera profesional o tenemos una alta rotación de personal, siempre podemos recurrir a empresas que se dedicadas a la consultoría en Recursos Humanos. Además de las entrevistas, este tipo de compañías realizan para cada candidato: exámenes psicométricos, estudios socio-económicos, estudios médicos e investigación de referencias laborales, presentando a usted las 3 o 5 personas más adecuadas para que usted tome la decisión final. 

Con esto, dejamos en manos de un profesional el proceso de selección para contratar al mejor candidato para nuestra empresa.

Fuente:http://www.ideasparapymes.com/contenidos/habilidades-contratacion-recursos-humanos-seleccion-personal-PYMES.html

lunes, 21 de enero de 2013

::Ser x Hacer = Tener::

Para que un cambio en nuestra vida o negocio sea significativo, debe ser radical y profundo. Cambios menores son fáciles, pero producen resultados pequeños. Por ejemplo, para incrementar las ventas de un negocio –digamos- en un 150% en seis meses, es imprescindible modificar a fondo la forma en que pensamos y hacemos las cosas.

Si queremos TENER algo en la vida, necesitamos HACER algo para conseguirlo. Si buscamos riqueza, debemos producir. Si queremos amor, tenemos antes que darlo nosotros. Si deseamos respeto, debemos ganarlo con nuestros actos, día a día.
No importan las circunstancias, deberemos HACER algo si aspiramos a TENER algo. Pero, HACER no es el único requisito para TENER.

Tenemos que SER la clase de persona que tiene las cosas y la vida que nosotros ambicionamos tener. Necesitamos desarrollar nuestra identidad, ideas y valores acordes al tipo de persona en la que aspiramos convertirnos. Se conoce un caso de un ganador del premio mayor de la Lotería quien, en el plazo de 3 años, perdió todos los millones que había ganado. El no se convirtió internamente ni se esforzó por ser un millonario de verdad.

Hablemos un poco acerca de SER alguien. Todos tenemos una identidad adquirida durante la infancia.Esa identidad tiene creencias y paradigmas que pueden limitarnos severamente. Algunos, por ejemplo, creemos que los clientes siempre buscan los bienes o servicios más baratos. Debido a ese paradigma,atraemos esa clase de clientes a nuestro negocio. A lo mejor tenemos el concepto que todos los dueños de negocios son avaros y egoístas. Por lo tanto, si llegamos a tener un negocio propio, precisamente así será nuestro comportamiento.

Para estar en capacidad de TENER -por ejemplo- un millón de pesos, es necesario que dejemos de creer que ser millonario equivale a ser malo e injusto con nuestros semejantes, y que asimilemos las creencias y valores positivos que tendría un millonario.
Es exactamente igual en los negocios. Para TENER clientes extraordinarios –necesarios para tener un negocio extraordinario- primero debemos estructurar nuestra empresa de acuerdo a lo que se necesita para atraer clientes extraordinarios.

¿Y qué es un cliente extraordinario? Eso depende de cada tipo de negocio. Cada quién debe definir las características de un cliente extraordinario. Tal vez es aquel que siempre paga en efectivo, o puede ser uno que nos proporcione muchas referencias hacia otros prospectos. Somos los dueños de negocio quienes debemos identificar cómo son los clientes extraordinarios, y cuáles son sus necesidades. Debemos conocer cómo compran esos clientes y porqué.

Nuestro negocio debe SER el lugar en donde esos clientes quieren comprar. Y la única forma de lograrlo es HACER - consistentemente y de manera predecible - mucho más que lo que dichos clientes esperan de nosotros. Sólo así llegaremos a TENER el negocio extraordinario que atrae clientes extraordinarios.



De allí en adelante, nuestro reto será continuar cumpliendo las expectativas de nuestros clientes y agregar cada vez más valor a nuestro bien o servicio, de forma que nuestros clientes extraordinarios sepan que existen más y más cosas que una empresa extraordinaria como la nuestra, puede ofrecer, y –como resultado-, sigan viniendo y trayendo a otros como ellos.

Si nos convertimos en el tipo de persona o negocio que atrae a las gente que nos interesa para nuestra vida o nuestro negocio, ellos vendrán a nosotros, sin duda alguna. Sólo hace falta tener muy claro que primero debemos SER y HACER, para poder TENER.

Las 5 conductas para lograr el éxito:

1. Confianza: Nuestra experiencia, carácter y conocimientos son la mejor garantía de que sí podemos hacerlo.
¿Porqué dejarnos paralizar por los miedos? Hagamos que ellos sean nuestros mejores amigos, que nos mantengan alerta y cuidadosos, pero que no nos impidan buscar nuestros sueños.

2.Concentración: Dejemos de dispararle a todo arbusto que se mueva. Afinemos nuestra puntería y concentremos nuestros esfuerzos en lo que podemos hacer mejor, no perdamos el foco, seamos selectivos y aprendamos a decir “No” a lo que no está en línea con nuestra Visión.

3. Consistencia: Termine lo que inicia. Evite el peligro de los Inicios Falsos por iniciativas, cambios y mejoras dejadas a medio camino porque eso sembrará incredulidad, ironía e inseguridad en su equipo y entre sus seguidores. Mantenga el ritmo a pesar de las dificultades.

4. Compromiso: Compromiso es ser miembro permanente del equipo, erradicar las excusas e ir más allá para ser parte de la solución. Significa hacer en lugar de decir qué hacer, tener un genuino sentido de pertenencia y ser actor, no un simple espectador. Integrar esa Masa Crítica que es puntal de las empresas exitosas.

5. Carácter: Carácter es lo que verdaderamente somos, actitud es la imagen que damos de lo que somos, ambas deben ser congruentes porque si no la ambigüedad será evidente para todos. Los Valores o Principios marcan el camino. Sin sólidos principios explicados, entendidos y modelados, las personas estarán desorientadas y carecerán de la entereza necesaria para evitar salidas fáciles y faltas a la ética.

¿Qué acciones tomarás en tu negocio y en tu vida, en este sentido?

Fuente:http://www.ideasparapymes.com/contenidos/ser-x-hacer-tener.html